miércoles, 19 de febrero de 2014

Y aún y así funciona...

Hace meses que vivo en París y puedo comprobar, de primera mano, como funciona la sanidad en este magnífico país. A primera vista parece más sencillo que en España ya que todo se basa en tu médico de referencia que gestiona tus necesidades dentro del sistema. 

Este médico es un profesional liberal ya que en Francia no existen los centros de salud, por lo que es importante valorar que trabaje en red con otros profesionales para poder seguir teniendo acceso al sistema cuando éste esté de vacaciones (que en Francia hemos de recordar son casi el doble que en España!)

Además debemos de saber que el precio reembolsado por la seguridad social esta limitado y no siempre coincide con el precio cobrado por este profesional, así que debemos de estar listos a pagar por la diferencia (o la totalidad hasta que tienes una tarjeta sanitaria francesa)

No hay un dossier de paciente que compartir, por lo que es difícil poder controlar  el gasto generado por cada paciente. 

Además hemos de tener en cuenta que la fisioterapia así como la rehabilitación está cubierta, entre otras especialidades como la mayoría de los actos de los dentistas...

Con todo ello tenemos que el gasto total sanitario en Francia es sólo ligeramente superior al que tenemos en España, donde nuestro sistema de centros de salud nos lleva a un control más eficaz del gasto, ya que precisamos de autorización para entrar en el sistema. Además nuestra cartera de servicios es ampliamente menor, luego, ¿cuál es el origen de esta pequeña diferencia? El hecho de tener las transferencias de sanidad completamente transferidas, ¿juega un papel negativo ante la falta de control y estandarización del gasto entre diferentes CCAA? 

Yo creo que seguimos teniendo uno de los mejores sistemas de sanidad de Europa (y con ello del mundo) pero tenemos frente a nosotros el reto de hacerlo sostenible frente a periodos de crisis donde no podemos aumentar los ingresos y los gastos no son fácilmente limitables...